Existe la creencia de que generar energías limpias, paradójicamente, puede suponer un daño para la naturaleza. No obstante, uno de los objetivos de quienes trabajamos en este sector es convertir los parques solares en reservorios naturales.

El cambio de uso agrícola a plantas fotovoltaicas supone una oportunidad para la flora, la recuperación del suelo y la reducción de vertidos de productos químicos ligados a la agricultura. Todos estos factores favorecen a la biodiversidad.

De la misma manera, se favorece el desarrollo de los artrópodos y toda la microfauna del suelo, y mediante un efecto en cascada, las plantas fotovoltaicas empiezan a acoger más especies.

La aplicación de buenas prácticas al momento de plantear los proyectos de parques solares, hasta construirlos, gestionarlos y desmantelarlos hace posible una convivencia armónica tanto con especies vegetales, como con animales propios de la zona. Así lo demuestran diversos estudios científicos.

 

Parques fotovoltaicos y ecosistemas: ¿qué dice la ciencia?

Investigación alemana sobre la influencia de la fotovoltaica en la biodiversidad

Un estudio de la Asociación Alemana de la Industria de Nuevas Energías (BNE por sus siglas en alemán) publicado en noviembre de 2019 concluyó que los parques solares tienen un efecto positivo en la biodiversidad. ¿Pero por qué dice eso?

Se evaluaron documentos sobre la vegetación y fauna de 75 parques solares en Alemania en nueve estados federales. Según los autores del estudio, las áreas de los parques solares suelen mostrar una mayor diversidad, las estructuras de los hábitats permanecen intactas y los parques proporcionan un refugio para diferentes especies.

Los investigadores afirman que las plantas fotovoltaicas de espacio abierto pueden albergar comunidades ecológicas particulares. Por ejemplo, en proyectos solares en Brandemburgo se encontraron 35 especies de saltamontes. Suponen también un aumento de la presencia de insectos, reptiles y aves de cría.

Además, los científicos señalan que los suelos, donde se ubican estos proyectos, no sufren la sobre fertilización habitual de la tierra, por lo que favorece el asentamiento de especies poco comunes.

 

¿Y qué sucede en España? ¿Qué dicen los estudios?

Uno de los principales resultados de un estudio publicado por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) en junio de 2021, la diversidad vegetal en un parque fotovoltaico es mayor que la que albergan los terrenos de cultivo sin riego y similar a la de cultivos agrícolas sin tratamientos al suelo, donde se permite el desarrollo de la vegetación espontánea.

Asimismo, señala que, dentro del parque solar, las plantas se desarrollan espontáneamente en el lugar más conveniente para su correcto desarrollo. Después de la construcción de una planta fotovoltaica, la vegetación se recupera adoptando las características de la flora de los alrededores de la instalación.

En cuanto a la fauna, el informe señala que la reducción del uso de productos fitosanitarios en los parques fotovoltaicos (en comparación con como suelen ser tratados los suelos antes de la construcción de este) genera importantes beneficios a las poblaciones animales.

Esto sucede porque se recupera la estructura de la cadena alimenticia, debido al desarrollo de la vegetación, que a su vez trae insectos herbívoros propios de la zona y depredadores como aves y otros mamíferos.

 

Buenas prácticas para garantizar un Méntrida Sostenible a nivel medioambiental

Para poder replicar estos buenos resultados que señalan los estudios, es necesario cumplir ciertos parámetros a la hora de poner en marcha proyectos solares. La gran mayoría tiene como objetivo minimizar los impactos sobre la hidrología, paisaje, vegetación y fauna.

En ese sentido, la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) nos recomienda a sus casi 500 socios crear un vallado que incluya pasos para la fauna para permitir el libre paso de la fauna, la utilización de ganado para eliminar la hierba, limpieza en seco en la medida de lo posible, disposición de nidales de especies locales, vegetación autóctona que contribuya la polinización de abejas, protección de los humedales y la construcción de refugio de insectos.

 

¿Cómo vamos a llevar esto a la práctica? A través de medidas adaptadas al entorno:

Además de seguir todas las buenas prácticas que indica la UNEF, para los proyectos que llevaremos a cabo en Méntrida, realizaremos una protección activa por encima de la que nos solicita la Administración. Se realizará un censo de la fauna a proteger, principalmente compuesta por buitre negro, milano y águila, principalmente. Las zonas donde habitan estas especies quedarán excluidas del proyecto.

Adaptaremos las actividades del plan de construcción a la época de cría de especies recogidas en el Catálogo de Especies Amenazadas. De hecho, si las obras no se han iniciado durante la época de cría de las aves (Febrero-Junio, e incluso Diciembre-Junio), las obras no se iniciarán hasta que esta finalice. Igualmente, como medida compensatoria, en los terrenos que se incluyan dentro del plan y aparezca un nido de alguna especie dentro del catálogo, esta zona se excluirá del plan y se abonará al agricultor el precio del cultivo por no realizar esta recolección.

Asimismo, estamos en contacto permanente con distintas organizaciones ecologista expertas en la flora y fauna de la zona, con el fin de que realicen cuántas aportaciones consideren oportunas para la mejora del proyecto en cuanto a protección y cuidado medio ambiental.

Durante toda la vida útil del parque, realizaremos un plan de vigilancia ambiental y contaremos con un comité de expertos que nos asesorará en la implantación de las medidas compensatorias que se llevarán a cabo durante la vida útil de la planta solar, y modificándolas si fuera necesario para garantizar así un consenso con la biodiversidad y el medio ambiente de Toledo para la protección y el auge de la avifauna.

Según lo que indica la experiencia y los estudios, podemos concluir que los parques fotovoltaicos benefician y la naturaleza siempre y cuando se sigan prácticas que protejan la biodiversidad.

Está demostrado que tanto plantas como animales se benefician de la disminución de emisiones de CO2 y mejores condiciones en el suelo que generan los parques fotovoltaicos. Y desde Viridi, hacemos todo lo indicado por la Administración, y más para proteger el enclave natural de Méntrida.